Cómo entrar al mood “Estar Bien”

¿Has sentido que “el no está mal” no es suficiente o que la vida que llevas se vuelve convencional y pesada a pesar de aparentemente tenerlo todo? ¿Te has preguntado si hay algo más que te lleve a sentirte realmente feliz y en bienestar? Así me sentía yo y descubrí que muchas personas pasamos por eso y necesitamos encontrar las herramientas para encontrar la realización personal en nuestra cotidianidad.

Inquieta y, en realidad, cansada de sentir que mis días no estaban alineados con mis verdaderos deseos y sueños, me sentía atrapada en la monotonía de una vida que se suponía estable, pero que en realidad generaba un vacío interior y frustración que no me permitía sentirme plena.

Diariamente, me enfrentaba a la sensación de tener que negar mi verdadero yo, para encajar en un molde preestablecido de éxito: un trabajo estable con unas relaciones personales llenas de días de compañía sin importar si eran llenos de vida, significado y amor o no. Una sensación constante de insatisfacción.

Durante años, me esforcé por seguir este camino convencional, en medio de personas decentes que parecían disfrutar de sus días, en las que buscaba encontrar la fórmula perfecta, especialmente cuando encontraba personajes que me dejaban huellas y aunque eran muy pocos, sentía que, si ellos eran capaces, pues yo también lo sería y sólo debía “cambiar mi chip” y madurar, sentar cabeza como madre cabeza de familia que ya era, con unos compromisos económicos, personales y sociales que cumplir. Eso me llevaría a la realización personal.

Sin embargo, diversas decepciones labores donde a diario me martillaba la idea que estando allí perdía mi vida, porque entraba sin ver el sol y salía cuando ya este se había ido, sumado a la idea de pensar que me perdería la vida de mi hija por la falta de tiempo, me llevaron a volverme a cuestionar si este era realmente el camino que me iba a permitir cumplir mis sueños.

Fue en medio de estos desafíos que decidí hacer grandes cambios y aunque creí que era suficiente, me sobrepasaba el miedo, lo que me hacía mantener una gran caja llena de ideas donde reinaba la falta de confianza en mí.

El punto de inflexión llegó. Y fue cuando, al enfrentar retos económicos y una enfermedad de dos meses que me mantenía en cama, recibí un regalo inesperado: un mes de entrenamiento físico. Este regalo me llevó más que a recuperar mi fuerza física, a recuperar la confianza en mí, me recordó que podía tomar el control sobre mi bienestar y mi destino.

Empecé a reconciliarme con la vida y dije: oki, estoy lista para ser una nueva yo y entender que debo “encajar”. ¡Jajajaja! Seguramente, en ese momento Dios “entró en shock” y dijo necesito enviar un mensaje más claro y me lo hizo llegar justo llamé a una de mis mejores amigas, para que me diera la clave que me ayudaría en encontrar mi punto “ciego”.

Para mi sorpresa, ella se centró en que ese punto “ciego” era no entender que no debía pelear con mi naturaleza, que lo que me faltaba era aceptarme tal como era, con la cantidad de ideas diferentes que tenía, con la posibilidad de ver y decir eso que es retador escuchar, con la forma apasionada con la que hago cada cosa, con mis firmes convicciones sobre todo en la vida, parándome en ese lugar donde las cosas se ven diferentes, surgen las ideas y las otras formas de ser y de hacer. Sólo puedo decir que ese momento fue hermoso y esclarecedor.

Ese momento de claridad, me llevó a encontrar sentido a una idea que había estado guardada en una de mis agendas y en mi mente durante un buen tiempo: la creación de ‘Modo estar bien’, que surgió al buscar alternativas que en mi quehacer y en mi vida, me permitieran abordar la salud mental y emocional más allá del padecimiento, con una perspectiva positiva y de bienestar.

Este nombre hace referencia al mood usado coloquialmente en cualquier conversación para dar información del estado anímico de una persona  que desde mi perspectiva parte de reconocer tu emoción y resonar con ello.

Por eso este nombre es una clara invitación a entrar en un estado de ánimo “estar bien” que para mí significa estar en consonancia con quién eres y lo que sientes; a enfrentar y no evitar tus retos cotidianos; a sanar ocupándote de ti, levantándote cada día con el firme propósito de trabajar por ser tu mejor versión, tomando decisiones a partir del amor propio y reafirmar en cada paso tu autenticidad. En este sentido, es crucial bajar los ruidos externos y elevar tu voz interior, construir interacciones auténticas marcadas por el respeto, la honestidad, la empatía, que te permitan ser y dar lo mejor de ti a tu entorno.

Este relato no solo es sobre mi viaje, es posible que también sea sobre el tuyo, pero sobre todo es un llamado a la reflexión y al diálogo. Ahora, quiero invitarte a que trabajemos y descubramos este mood en tu propio proceso con herramientas que tengo para compartir desde mi experiencia personal y profesional. Tomemos acción y pongámonos en sintonía con un “Modo estar bien”

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